
“Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo”
Reflexión
Las Escrituras nos muestran a un David clamando a Dios desde un lugar de angustia. La expresión «desde el cabo de la tierra» refleja su sensación de lejanía y desamparo. Su corazón ha perdido las fuerzas y siente que ya no puede resistir. Sin embargo, en medio de su debilidad, sabe a quién acudir. Pide que Dios lo lleve a una roca más alta que él.
Hay momentos en los que los problemas nos sobrepasan. El cansancio, las dificultades, las preocupaciones pueden debilitar nuestro ánimo hasta hacernos sentir que ya no tenemos fuerzas para continuar. David conocía esa experiencia, pero también sabía que su seguridad no dependía de su propia fortaleza. Por eso clamó al Señor. La imagen de una roca más alta que nosotros nos recuerda que necesitamos una seguridad superior a nuestras propias capacidades. No siempre podemos cambiar lo que estamos atravesando, pero podemos ir prontamente a Aquel que es nuestro refugio. Cuando nuestras fuerzas se terminan, Dios sigue siendo nuestra fortaleza. Nuestra debilidad no es motivo para poner a un lado al Señor, sino para buscarlo con mayor confianza.
Si hoy atraviesas una situación que supera tus fuerzas, no permitas que el desánimo te aleje de Dios. Clama a Él en oración. Reconoce tu debilidad y descansa en su poder. Busca en su Palabra la dirección y seguridad que necesitas para continuar.
Este devocional es parte del ministerio de enseñanza bíblica del pastor Tomás Dahua. Copyright ©️ 2026.
Compartir



